Cuando los hijos se convierten en venganza, presuntamente.

Consternada tras el reciente (y presunto) parricidio ocurrido en Castellón, en el que el progenitor, tras matar a sus hijas de 6 y 3 años de edad, se suicida. No queda otra que volver a plantear las medidas preventivas que existen en nuetra legislación para evitar que hechos como éstos no vuelvan a producirse.

Personalmente, no puedo evitar ponerme en el lugar de esa madre. No alcanzo, ni por asomo, a ese dolor que en estos momento debe estar sintiendo. Con creces, creo que es de las peores situaciones que se pueden llegar a vivir en esta puñetera vida, y me atrevo a decir que probablemente sea la mayor con la que te puedes encontrar, como madre y como persona.

Según información adelantada por la Cadena Ser: “Sobre el hombre había una denuncia por malos tratos“, aunque otras fuentes afirman que “La Policía Nacional tampoco lo ha confirmado“.  Ahora mismo, aunque sea un dato crucial, realmente no importa ya que la situación es irreversible. Es antes,  si realmente existía una denuncia de ese tipo, cuando se deberían haber puesto las medidas cuatelares y de prevención si había un mínimo de sospecha de que algo así podía ocurrir.  Ahora queda unirse al dolor de esa familia y, desde las instancias pertinentes, poner todos los medios necesarios para que situaciones de este tipo no se repitan.

Según declaraciones de la Vicepresidenta de la Generalitat Valenciana y Consellera de Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, ” la sociedad debe estar unida para luchar contra la violencia machista”. “Cuando oímos que hay gritos o golpes en la casa de lado, cuando sabemos que una compañera de trabajo o un familiar sufre violencia machista, tenemos que implicarnos, denunciar, proteger a la víctima“.

Por otro lado, la Ministra de Justicia, Dolores Delgado, se ha pronunciado al respecto: “Van 961 victimas por violencia machista. En cada uno de los actos en los que participo, recordamos esa cifra porque no se nos puede olvidar que tenemos un terrorismo machista. En la madrugada se ha producido el asesinato de dos criaturas. Todos compartimos ese dolor social, colectivo e individual

Según El País, “En los últimos años (2013-2018), se han contabilizado 25 fallecimientos de menores en casos de violencia de género contra sus madres. Este 2018 se ha confirmado un caso y otros dos están en investigación”

Ahora toca investigar, indagar y resolver. Todavía no se sabe nada en concreto, pero todo apunta a que ha sido por venganza hacia su exmujer, madre de las niñas. Si eso es así, no entiendo cómo alguien en su sano juicio puede hacer algo así. No hay explicación razonable ni nunca la habrá.

No podemos consentir que en una sociedad en la que se supone, tenemos un Estado de Bienestar maduro y consolidado, se vulneren derechos tan básicos como la protección a la vida. Y menos en colectivos tan vulnerables como lo son los menores de edad. Sí, como siempre digo, queda mucho camino por recorrer, pero hay que recorrerlo y poniendo soluciones efectivas.

Mi más sincero pésame y apoyo a la familia de las víctimas, aunque sirva de bien poco.

 

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